jueves, 12 de junio de 2008
Croacia amansa a la fiera alemana
Épica Turquía, irreductible Suiza
Los primeros instantes fueron para los turcos, que se ayudaron de su superioridad técnica para arrmeter contra la acorazada suiza. En apenas diez minutos, ambos equipos habían anticipado que no retrocederían ni un centímetro en su campo y se afanaban en jugadas bulliciosas, a toda velocidad y con los futbolistas tan próximos que el encuentro se asemejaba al de un recreo colegial.
Sin embargo, a los diez minutos la meteorología cambió el rumbo del partido. Con el diluvio sobre el césped los suizos se hicieron con el mando por su dominio del terreno al incorporarse un nuevo elemento. Entre una serie de botes de balón impredecibles y de barullos, los helvéticos vieron la luz. Inler, Hakan Yakin y Barnetta encontraron los puntos débiles de los turcos en los costados y tras la respuesta de Arda Turan en su tiro al palo (minuto 28), Derdiyok se adentró en el área y sirvió el gol a Hakan Yakin superando los charcos que se ocultaban en algunos tramos del terreno.
Sentürk, arco iris turco
Turquía se ahogaba en el agua, sus futbolistas de calidad no se adaptaban y perdían el balón con frecuencia ante los hirvientes suizos. Incluso los locales se pudieron haber llevado algún gol más a su favor antes del descanso si Yakin hubiera acertado a empujar un gran centro desde la banda derecha. Pero escampó y los turcos encontraron su arco iris en la incorporación de Semih Sentürk, pues el delantero consiguió el empate con un gran cabezazo tras un buen centro a banda cambiada de Nihat.
Con la igualada y la lluvia amainando ambos conjuntos redoblaron sus esfuerzos en la brega. Resbalones y deslizamientos no impidieron que los futbolistas pugnaran en cada acción sin freno y con pasión. Unos perdieron hasta sangre (Balta), otros se erigieron en anticipos de héroes para sus compañeros (Inler), pero ninguno dio un paso atrás. Las ocasiones se repitieron con la tensión ascendente pero ninguno acertaba a sentenciar mientras los aficionados sentían un nudo en el estómago.
A falta de pocos minutos, Suiza se encontró con un contragolpe de cuatro de sus jugadores contra solo un defensa turco porque todos los chicos de Therim se habían lanzado al ataque. Pero los helvéticos no supieron aprovechar la ventaja y el guardameta Volkan volvió a efectuaruna de sus buenas paradas en el partido. Sin tiempo para lamentarse Suiza y Turquía siguieron apretando el acelerador sin aceptar el empate que les permitía sobrevivir a ambos. Querían la victoria, la libertad de jugarse la clasificación en la última jornada. Y el premio fue para Turquía cuando Arda Turan -el futbolista más atinado de Turquía en el encuentro- enganchó en el descuento un disparo desde fuera del área que tropezó en un defensa y se coló a gol.
Portugal se clasifica, Suiza queda fuera
Los turcos definitivamente se llevaron un partido que habían perdido durante la lluvia y los suizos se quedaron sin su premio a tanto esfuerzo y dedicación. Con este resultado, Portugal logra la clasificación matemática para cuartos de final, Turquía se jugará en su partido con República Checa el pase y Suiza queda eliminada en el torneo en el que ejerce como anfitriona. No obstante, tanto turcos como suizos terminaron con la cabeza bien alta por exprimir un partido en el que jugaron por encima de sus posibilidades ante un adversario infatigable.
Ficha técnica:
1 - Suiza: Benaglio; Lichtsteiner, Müller, Senderos, Magnin; Behrami, Inler, Fernandes (Cabanas, m.77), Barnetta (Vonlanthen, m.66); Yakin (Gygax, m.85) y Derdiyok.
2 - Turquía: Volkan; Hamit Altintop, Asik, Servet, Balta; Aurelio, Karadeniz (Sentürk, m.46), Turan, Metin (Topal, m.46), Nihat (Kazim, m.85) y Tuncay.
Goles: 1-0, m.32: Yakin. 1-1, m.57: Sentürk. 1-2, m.90+3: Turan
miércoles, 11 de junio de 2008
Suecia tumba al campeón
Hay futbolistas mediocres en grandes selecciones y selecciones mediocres con grandes futbolistas. La griega, sorprendiendo a propios y extraños, se coronó como lo primero en Portugal 2004. Lo de Suecia con Zlatan Ibrahimovic obedece, inequívocamente, a esta segunda categoría. Si cabía alguna duda, el combinado de Lars Lagerback se encargó de refrendarlo este martes en Salzburgo, donde acabó tumbando, 2-0, a Grecia.
El vigente campeón de Europa mereció la derrota por mezquindad y conformismo, como si no se creyera aún su condición de monarca continental. Pero cayó, sobretodo, porque el mejor jugador de los 22 sobre el césped jugaba del bando sueco, de nombre Zlatan.
Un único balón suelto al borde del área helena a mediados de la segunda parte le bastó al delantero del Inter de Milán para certificar el triunfo de su selección, que se equipara en puntos en el Grupo D a España, con quien se medirá este sábado en Innsbruck. Fue un detalle de crack para un futbolista único que se había pasado los 66 minutos previos contemplando como uno y otro equipo se retaban a despropósitos. Los griegos no querían jugar, apostando por la misma táctica conservadora que les valió en el torneo anterior, pero sin el descaro y clarividencia que exhibieron entonces sus contragolpes.
Y Suecia no se atrevía a jugar, confiando en que Ibrahimovic encontraría su momento de inspiración para salvar el resultado. Y no se equivocó.
El ariete, marcado de cerca por la pareja de centrales griegos, apenas olió el cuero en la primera parte, pero aprovechó una pared en el balcón del área al minuto 66 para soltar un tremendo zapatazo que se coló junto al poste derecho de Nikopolidis, a altura del hombre. Imparable.
Tuvo que ser un jugada así, aislada, originada en un saque de banda, la que desequilibrara un choque marcado por el tacticismo extremo y despertará a la afición sueca que poblaba las gradas del estadio Wals-Siezenheim, que coreó con fuerza el nombre de su ídolo. Poco les duró al cántico, al sustituirle a los cuatro minutos Lagerback, quizás pensando ya en el compromiso clave ante España. Pero tampoco importó.
Pecado mortal
Si Grecia cayó primero presa de un destello de calidad de un serio aspirante al Balón de Oro, tropezaría cinco minutos después en su propia inoperancia. Presos de los nervios, la impaciencia, el desconcierto, o quien sabe qué, los hombres de Otto Rehagel cometieron un pecado capital al descuidar el eje defensivo por donde entró a sus anchas Ljunberg. El ex del Arsenal, menos veloz y explosivo que antaño, marró el uno contra uno ante Nikopolidis, pero el rechace bombeado se envenenó hacía el mismo poste del gol de Ibrahimovic, donde ni el meta, ni Seitaridis, ni Kyrgiakos acertaron a despejar el balón ante el acoso de Hansson, acabando el cuero en el fondo de las mallas; no se supo muy bien empujado por quien.
Quizás el 2-0 fue demasiado premio para una Suecia limitada a la clase de su estrella, la voluntad de Ljunberg, los movimientos de Larsson y la verticalidad de un Willhemsson que cayó lesionado y podría perderse lo que queda de torneo.
martes, 10 de junio de 2008
España gana con un juego brillante
Bajo una tormenta de mil diablos, España culminó un gran día. Y, como un rayo, electrocutó la telaraña que plantaron los rusos como respuesta al fútbol control de la roja.
Sin nervios, con temple y convencida de que esta vez va en serio, España fue siempre fiel a su estilo. Y manejó los tempos para matar en los momentos clave. Xavi, faro de un equipo que ante Rusia exhibió su mejor versión, movió a su alrededor las piezas de un puzzle que se completó con los tres primeros puntos.
La apuesta de Luis por jugar con dos delanteros fue decisiva. La extrema movilidad de Villa y Torres desconcertó a la defensa rusa, superada por su velocidad. Formaron una sociedad perfecta.
Villa se convirtió en el mejor aliado de El Niño. El delantero asturiano, extramotivado desde el primer segundo y con la quinta marcha puesta, fue el mejor del partido.
Rápidos repliegues
De una jugada entre Villa y Torres nació el primero. La fe del atacante del Liverpool le sirvió para robar un balón y servir en bandeja para el Guaje. Gol a los 20 minutos y aviso a un rival que, aguardando siempre a la contra para dar el zarpazo, respondió después con un balón al palo de Zyryanov.
La presión española, y los rápidos repliegues, neutralizaron el poblado centro del campo de Rusia, que, cuando más apretaba, se encontró con una genialidad de Iniesta que dejó a Villa solo ante Akinfeev y le batió por debajo las piernas a un minuto del descanso.
La necesidad de Rusia de ir a por la remontada, obligó a los de Hiddink a estirar las líneas. Presionó y encerró al grupo de Luis la escuadra del Este en el arranque de la segunda mitad, pero apenas creó peligro.
La entrada de Cesc por Torres aportó contención en el centro del campo. Y las grietas que dejaron los rusos detrás fueron un chollo ante el ritmo elevado del balón que siempre quiso imponer España. De una rápida contra, nació el tercero de Villa, que corrió a celebrarlo en el banquillo con Torres.
Y, aunque Pavlyuchenko recortó para los rusos, Cesc se reivindicó con un gol, aunque en fuera de juego. El camino ha empezado de la mejor manera para España.
Ficha técnica:
4 - España: Casillas; Sergio Ramos, Puyol, Marchena, Capdevila; Senna; Iniesta (Cazorla, m.63), Xavi, Silva (Xabi Alonso, m.77); Villa y Fernando Torres (Cesc, m.54).
1 - Rusia: Afinkeyev; Anyukov, Shirokov, Kolodin, Zhirkov; Sychev (Bystrov, m.46, Adamov, m.71)), Zirianov, Semak, Semchov (Torbinski, m.57), Bilyaletdinov; y Pavlyuchenko.
Goles: 1-0, m.20: Villa a placer tras pase de Torres. 2-0, m.44: Villa bate por bajo a Akinfeev tras una asistencia al hueco de Iniesta. 3-0, m.75: Villa con la derecha. 3-1, m.86: Pavlyuchenko de cabeza. 4-1, m.90: Cesc de cabeza a placer.
Holanda gana 'a la italiana'
La selección de Países Bajos saltó con sus señas de identidad de los últimos 50 años: Aplicados al juego de toque, a la búsqueda de las bandas y con el ataque como arma. Frente a ellos, los de Donadoni presentaban sus credenciales con su habitual defensa y contragolpe pero, de inmediato, se vieron contagiados por el ritmo acelerado de los holandeses y su verticalidad. Fue el primer momento en que los italianos fallaron a su leyenda futbolística.
Holanda aprovechó desde el inicio los espacios en el mediocentro de los italianos, donde Sneijder y Van der Vaart superaban al Pirlo atolondrado de final de temporada que ha dejado al Milan fuera de la Liga de Campeones. El primero en hallar el camino fue Kuijt -impecable en todas sus acciones- para servir un tanto a Van Nistelrooy que el atacante no pudo anotar por el desplazamiento de Buffon tras su regate. Poco tuvo que esperar el ariete del Real Madrid, pues en un disparo de su compañero Sneijder desde el costado sólo tuvo que empujarlo a portería en clara posición antirreglamentaria -habilitado, según el árbitro, por un defensa que estaba fuera del campo
Los chicos de Van Basten insistían en buscar la espalda de Pirlo, Gattusso y Ambrosini con buenos réditos pero así no llegarían sus goles. Los tantos holandeses llegarían 'a la italiana'. El primero, comenzó con Van Bronckhorst sacando bajo palos un buen cabezazo de Italia y terminó con un centro del propio Gio a Kuijt, quien sirvió en bandeja el tanto a Snejider. Italia había fallado y lo había pagado.
Pero no sería el único factor que los de Donadoni no esperaban encontrar como obstáculos. Antes del descanso Buffon salvaba el 3-0 en el mano a mano con Van Nistelrooy y los azzurri intuyeron esperanza en lo simbólico. El comienzo de la segunda parte fue claramente dominado por los mediterráneos, con empuje y fe en la remontada. Pero Holanda se agarró a Boulahrouz, insuperable en la banda y en la cobertura de los centrales mientras su compañeros recuperaban el fuelle.
Y cuando se marchó el lateral llegó la oportunidad de Van der Saar. El guardameta se lució ante grandes disparos de Grosso y Pirlo y provocó los errores del titánico Luca Toni cada vez que el delantero se presentó frente a la figura alargada de su rival. Para terminar de machacar la confianza italiana volvió a cuajarse un gran contragolpe de Holanda tras un gran parada de Van der Saar que terminó con un nueva triangulación finiquitada con el disparo de Van Bronckhorst.
Con este resultado, Holanda se coloca en primer lugar en el grupo C, ganan su primer partido a Italia en 30 años y la selección italiana es colista.
lunes, 9 de junio de 2008
Francia y Rumanía empatan y aburren
La defensa desplegada en las filas de Victor Piturca en la primera parte bloqueó las internadas de los jugadores galos más peligrosos. Ni la gran esperanza francesa Karim Benzema ni Frank Ribery fueron capaces de cuadrar en condiciones una jugada de peligro. Bien es verdad que lo intentaron, sobre todo el jugador del Olympique de Lyon. De hecho, sólo un par de tiros lejanos del propio Benzema y de Nicolas Anelka, bastante más errático de lo que acostumbra en el Chelsea, pusieron la emoción para la afición francesa.
Los rumanos estuvieron peor incluso que sus rivales. Ralentizaron el juego e impusieron un muro de contención formado por Goian, Tamas y Radoi frente al área de Lobont, que apenas tuvo trabajo. Como ocasiones para el equipo centroeuropeo, cabe destacar una buena jugada de Adrian Mutu a los diez minutos, que Toulalan sacó, y otra de Niculae que no acertó a cabecear un centro muy peligroso de Cocis. Pese a ello, la estadística en la primera parte es bastante clara: Rumanía tiró cuatro veces, y ninguna entre los tres palos; por seis tiros de Francia, tres de ellos a portería.
Sin pegada ni ocasiones
Con la reanudación, el público francés y el rumano esperaban ver algo más por parte de sus respectivos equipos, pero se equivocaban. Pese a ello, la primera jugada de peligro por parte de los franceses permitió soñar por un momento. Malouda, de lo poco aprobable que desplegó Francia en su debut eurocopero, protagonizó una gran jugada, con rotura de cintura incluida a Cosmin Contra en el borde del área, que lanzó por encima de la escuadra de Lobont.
La conexión Ribery-Benzema tuvo algunos momentos destacables. El mejor, una internada por la banda del jugador del Bayern de Munich, cuyo centro desperdició el del Lyon con un tiro flojo y centrado, fácil para el cancerbero rumano. Poco más. Un tiro lejano de Abidal desde la zona de 3/4 del campo, una falta muy mal ejecutada por Chivu, o un fuera de juego de Marius Niculae -que entró sustituyendo a Mutu- fueron de lo poco vistoso al final del encuentro.
Cumplido el minuto 80, a los de Raymond Domeneq les pareció suficiente el empate a cero, y sólo se quedaron para cumplir con el compromiso de frenar a unos rumanos con muchas más ganas que capacidad goleadora. Visto lo visto en el Letzigrund Stadion de Zurich, estas dos selecciones son serias candidatas para quedarse en la primera fase de esta Eurocopa.
Para Van Basten la presión es para Italia por ser Campeón del Mundo
"Será un partido muy difícil, contra un equipo con mucha experiencia. Ellos son los Campeones del Mundo y han hecho una gran clasificación. Será complicado ganarles, pero también lo serán los otros dos partidos del grupo ante Francia y Rumania", ha insistido.
ALEMANIA ARRASSA
Alemania, con dos goles de Podolski, venció a una atrevida Polonia. Y rememoró el sabor de siempre: la victoria.Con históricas rivalidades por dirimir, ambas selecciones iniciaron el encuentro desbocadas. Electricidad en el terreno de juego. Y pasión en las gradas de dos aficiones volcadas, cada una, a once guerreros entregados a la causa.
Pero más allá de las viejas rencillas -hubo más de 100 hinchas detenidos antes y durante el partido-, el mundo sigue girando: Alemania es Alemania. Y Polonia es Polonia. Construida bajo el mando de Ballack, la selección germana dispone de una abanico de recursos tan infinito como efectivo. Podolski y Fritz en las alas, y Klose en ataque, le bastan a Alemania para ser, de nuevo, seria candidata.
Otra cosa es Mario Gómez. Voluntarioso, el atacante germano abre espacios. Pero le pierde su precipitación. Como a los cuatro minutos, cuando erró solo ante la portería rival. Amasada por Beenhakker, Polonia es un equipo trabajado. Junta las líneas, busca el balón al pie y presiona. Pero se perdió en su obsesión por romper el fuera de juego rival. Ello propició, a los 20 minutos, el gol de Podolski, que recibió de Klose y remató a placer. No se rindió Polonia, que respondió al gol con dos arreones que cerca estuvieron de culminar Lobodzinski y Zurawski antes del descanso. Y, pese a intensificar su labor en la segunda mitad, otro gol de Podolski (minuto 72) le finiquitó.
Nada nuevo: Polonia es Polonia. Y Alemania, sobretodo, es Alemania.
domingo, 8 de junio de 2008
PORTUGAL ALCANZA SU PRIMERA VICTORIA
El defensa del Real Madrid lanza al cuadro de Scolari al liderato del Grupo A con el gol de la victoría ante una destemplada Turquía
sábado, 7 de junio de 2008
VILLA YA CHUTA A PUERTA
David Villa, delantero internacional español del Valencia, ya chuta a puerta con normalidad una vez superada la lesión que sufrió en la previa del último amistoso, en Santander ante Estados Unidos, cuando una entrada de Carlos Puyol le produjo un edema en el cuádriceps derecho.
Villa protagonizó la noticia del entrenamiento matinal del segundo día de concentración en Austria. Si ayer comenzaba a tocar balón por la mañana y se sumaba al grupo en la sesión vespertina, completando todo el entrenamiento salvo los minutos dedicados a disparar a puerta, hoy ya fue uno más.
El delantero del Valencia, que tenía en vilo a Luis Aragonés para el estreno ante Rusia, ya está al máximo de sus posibilidades. En el entrenamiento matinal, bajo una fina capa de lluvia, completó todo el trabajo y acabó probándose con disparos a puerta, teniendo buenas sensaciones.
Fue una sesión suave. Luis Aragonés tiene en mente hacer pruebas importantes desde las 18.00 horas y, por eso, durante una hora preparó un entrenamiento ligero, en el que las bromas de los jugadores mostraron el buen ambiente que se respira, y en el que tras suaves ejercicios físicos, los internacionales españoles ensayaron continuos disparos a puerta.
No están dejando buenas sensaciones los minutos de 'fusilamiento' a Iker Casillas, Pepe Reina y Andrés Palop. Como pasó ayer, Dani Güiza es el ejemplo que habla en nombre del grupo. El máximo goleador liguero tiene la pólvora mojada en el húmedo clima austríaco. Tras numerosos intentos hoy marcó su primer tanto en un entrenamiento. Y tuvo que ser desde el punto de penalti. Lo celebró demostrando que necesitaba quitarse un peso de encima.
Poca puntería tuvieron los jugadores de campo españoles, en un ejercicio en el que debían trasladar el balón, tocando al primer toque, y acabar con un disparo desde la frontal. Pocos hicieron gol